El Gobierno de Navarra, la Federación Navarra de Municipios y Concejos (FNMC) y el Colegio de Abogados de Pamplona han acordado un convenio para la puesta en marcha del modelo Barnahus, de atención integral a niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia sexual. El convenio cuenta con el aval de la consejera Interior, Función Pública y Justicia, Inma Jurío, el presidente de la FNMC, Xabier Alcuaz, y la decana del Colegio de Abogados de Pamplona, Blanca Ramos. Tendrá una vigencia de cuatro años, prorrogable durante cuatro años adicionales por acuerdo expreso de las partes.
El convenio contempla la puesta en marcha de un protocolo general de actuación ante agresiones sexuales a menores y protocolos específicos para todas las partes implicadas, entre las que se encuentran cinco departamentos del Gobierno de Navarra (Presidencia e Igualdad, Educación, Salud, Derechos Sociales, Economía Social y Empleo e Interior, Función Pública y Justicia); la FNMC, a través de sus 44 servicios sociales de base y 13 unidades de barrio en el caso de Pamplona / Iruña, y el Colegio de Abogados de Pamplona, como corporación de derecho público que colabora en la mejora de la Administración de la Justicia y la organización y prestación de la defensa de oficio de las víctimas, al que recientemente se incorporó un nuevo servicio de guardia específico para el recurso Barnahus.
Dada la diversidad de intervinientes, se ha considerado que la figura del convenio es el instrumento más adecuado para formalizar la colaboración entre las distintas partes implicadas.
En concreto, el Ejecutivo foral colabora en la atención a estos menores a través de los servicios de atención a víctimas del Instituto Navarro para la Igualdad / Nafarroako Berdintasunerako Institutua (Centros de Atención Integral a las Violencias Sexuales y Equipos de Atención Integral a las Víctimas Sexuales de Estella-Lizarra, Tudela, Tafalla y Comarca Norte); la red de centros educativos, considerados clave para la detección de posibles casos; el sistema sanitario, recurso también fundamental para la detección, derivación y atención sanitaria; los Equipos de Atención a la Infancia y Adolescencia (EAIAs) implantados en todas las zonas de Navarra, en coordinación con la labor de la Subdirección de Infancia, Adolescencia y Familia y la Agencia Navarra de Autonomía y Desarrollo de las Personas (ANADP); y el Servicio Social de Justicia, unidad referente y responsable de la gestión y coordinación del recurso Barnahus-Navarra. El convenio contempla la posibilidad de que colaboren otros departamentos del Gobierno de Navarra en sus respectivos ámbitos competenciales.
Atención integral y reparadora desde un entorno adaptado y amigable
Barnahus-Navarra se configura como un recurso público especializado, dependiente del Servicio Social de Justicia de Gobierno foral, que ofrece una atención integral, coordinada y centrada en cada niño, niña o adolescente víctima de violencia sexual. Su principal ventaja es que reúne en un entorno adaptado y amigable las intervenciones judiciales, médicas, psicológicas y sociales necesarias para la protección de las víctimas, su recuperación y restitución de derechos. El servicio cuenta desde el pasado mes de enero con un local de 600 metros cuadrados, ubicado en Pamplona / Iruña, que centraliza recursos dirigidos a niñas y chicas adolescentes de 3 a 15 años, a niños y chicos adolescentes de 3 a 17 años y a personas con discapacidad intelectual de cualquier edad.
El modelo Barnahus, término islandés que se traduce como “la casa de la infancia”, es un recurso público especializado que tiene entre sus principios el interés superior de los niñas, niños y adolescentes a los que presta atención, la protección de su privacidad y la confidencialidad de sus casos, su participación en las decisiones que se toman en el proceso de atención, la evitación de la victimización secundaria, la actuación interdisciplinar especializada, la disponibilidad de un entorno accesible y protector y la atención con perspectiva de género, de infancia, intercultural y diversidad sexual. Además, se trata de un servicio gratuito y de carácter público, que pone el foco en la reparación del daño y restitución de derechos, así como en la prevención y sensibilización comunitaria.
En definitiva, sustituye el modelo fragmentado tradicional por una respuesta unificada, especializada y adaptada a las necesidades reales de cada persona menor de edad, priorizando su bienestar emocional, su seguridad jurídica y su recuperación integral.
Equipo Barnahus fijo y móvil y dos grupos de trabajo
El convenio contempla el marco de colaboración entre el equipo fijo de Barnahus-Navarra, dependiente del Servicio Social de Justicia y compuesto por una figura coordinadora, tres profesionales de la Psicología, dos de Trabajo Social y dos personas con perfil administrativo; y el llamado equipo móvil Barnahus, formado por los servicios del Gobierno de Navarra implicados, las entidades locales titulares de servicio sociales de base (ayuntamientos y mancomunidades), y el Colegio de Abogados de Pamplona, como ente asesor jurídico a las víctimas y sus familias y al equipo técnico.
Esta estructura opera sin perjuicio de la participación de los órganos judiciales y la Fiscalía si el caso llega a judicializarse, así como de los cuerpos y fuerzas de seguridad. En este caso, la Policía Foral será la referente en la coordinación con el recurso Barnahus en relación con la detención, atención y notificación de toda violencia sexual sufrida por niños, niñas y adolescentes, debiendo coordinarse con el resto de fuerzas y cuerpos de seguridad (Policía Municipal, Policía Nacional y Guardia Civil), que podrán recoger denuncias y, en su caso, remitir a Barnahus-Navarra la correspondiente ficha de derivación mediante correo encriptado.
El recurso Barnahus-Navarra se estructura en dos grupos de trabajo: el equipo de trabajo interdepartamental, encargado de establecer las pautas del trabajo en red de todos los agentes implicados y de evaluar los protocolos con reuniones de periodicidad trimestral; y el grupo de trabajo técnico, integrado por profesionales referentes de cada situación individual, que se reunirá para abordar nuevos casos y establecer una planificación conjunta de los mismos.
Un modelo impulsado en 2021
El impulso del modelo Barnahus en Navarra comenzó a fraguarse entre los años 2021 y 2022, con los primeros encuentros interdepartamentales y la implicación activa de distintos órganos del Gobierno foral. Fruto de esta cooperación, se encargó a la organización Save the Children la elaboración de un estudio-diagnóstico sobre la situación de la violencia sexual contra la infancia y adolescencia en Navarra, que fue presentado en 2022.
Este estudio puso de manifiesto la necesidad de nombrar y visibilizar las situaciones de violencia sexual contra la infancia, así como la necesidad de trabajar de forma interdepartamental, con equipos multidisciplinares, con profesionales especializados en violencia sexual contra la infancia y en espacios adecuados a cada niña, niño y adolescente. Asimismo, se detectó la necesidad de unificar la recogida de datos para poder realizar estudios estadísticos sobre el tema.
Paralelamente al estudio de Save the Children, Navarra se integró en un proyecto europeo de implementación del modelo Barnahus, junto a otras comunidades autónomas como Cantabria o Extremadura, mostrando una clara voluntad política y técnica de alinearse con los estándares internacionales de protección infantil.
En Europa, la primera Barnahus se creó en Islandia en 1998. Dada la viabilidad y el impacto positivo de estos centros, durante los últimos años se han extendido por prácticamente todo el continente. En España, el primer proyecto surge en 2018, implantándose en Tarragona en 2023.
La violencia sexual genera en la mayoría de los casos una experiencia traumática que repercute negativamente en el estado psicológico de las víctimas. Se considera que, si no reciben un tratamiento psicológico adecuado o cuentan con una sólida red de apoyo familiar y social, su malestar suele continuar incluso en la edad adulta.